jueves, 9 de agosto de 2012

Cuando la amistad se acaba


Cuando la amistad se acaba…



He leído que si buscas una amistad perfecta, te quedas sin amigos…puede ser. Pero prefiero no tener amigos que sufrir por ellos constantemente.



A lo mejor es porque me he aferrado a esa amistad creyendo que es sana, y verdaderamente está viciada por la desconfianza, y contaminada de tanto dar y tan poco recibir…



Entonces según los refranes y las utopías…eso hace tiempo que dejó de ser lo que se proponía…una amistad.



¿Y desde cuándo? Desde siempre, porque desde el momento que empezó a crecer por ese sendero tan famoso por el que hay que andar para que no se llene de maleza, esa amistad tenía no uno, sino dos senderos, uno mas grande, ancho, con aceras y adoquines, y el otro más humilde, más cegado, pero mucho más profundo y lo que es más significativo, más tenaz.



Pero como todas las amistades que se crean en la inocente niñez, son puras, aunque las muescas casi ni se perciban todavía. Eres tan ignorante entonces, tan idealista, tan bueno, que tu instinto de supervivencia se pierde en todas esas virtudes humanas sin encontrar un camino, más que el que el factor tiempo te da…



El golpe de frente, y teniendo mucha suerte, porque los hay también de espalda. Cuando ya la niñez queda todavía en ese haz de luz interior que todos llevamos dentro, pero cuyas hormonas se arremolinan a su alrededor para cegarlo en su propio resplandor, cuando eso que de adolescentes se trata, y eso aun teniendo suerte, porque puede que todavía fueras “adolesc”, y el ente aun no te hubiera poseído.



Qué caminos tan sinuosos se presentan a veces, y qué decisiones tan involuntarias se deben tomar, y qué abanico de posibilidades te brinda el destino…muy a tu pesar mayormente…



¿Y luego? Llega el “¿olvido?”,  con algo menos de suerte…llamado también rencor. Pero siendo de los afortunados, consigues retomar tu vida como si solo algo hubiera pasado…nada más. Y caminas con tu espina como si de una trucha se tratara, además de trucha asalmonada, pues muchas veces a contracorriente. Pero “sobrevivirás”…



Y, paradojas de la vida, una vez ya no eres trucha, aunque por tu forma de ser, siempre serás algo salmón, ya no necesitas de aquellos malos recuerdos de tu “adolesc”(encia), ni de los buenos de tu niñez…ta-ta-ta-chan: vuelve a casa vuelve…se cruza en tu camino!



Los perdones, los arrepentimientos, la culpabilidad, la conciencia, los remordimientos, las lágrimas…los recuerdos…



Y tú, que siempre crees que la empatía es una virtud, también te das cuenta que no fue la mejor idea en aquel momento, pero claro, ahora visto desde la distancia…pues es más fácil, como no. Y como si de una canción de amor se tratara, y envuelto este comentario en un aura a ralentí con música celestial acompañándola…Perdonas.

Y…volvemos a empezar ese camino, lleno de hierbas que hay que cortar, y a medida que vamos andando, ligera pero claramente, se distinguen de nuevo dos caminos, ahora más complejos: uno sigue siendo más ancho, el otro más estrecho, pero igual de profundo. Aunque el ancho ya no es tan esplendoroso, eso si, algo raro le pasa, y es que la hierba crece más rápido, porque no se camina lo suficiente por él. Es más, de tanto observar al camino pequeño, el caminante grande, deja su camino por andar, y el caminante pequeño tiene que retroceder y empujar…más complicado sin duda, ¿no?



Gran pequeño y pequeño grande, el orden de los factores no altera el producto.



Aun así, el pez grande…¿qué hace con el pequeño?...cuando puede se lo come!!



¿Cómo? Como siempre: con exigencia, con egoísmo, con incomprensión, con desinterés, con…¿venganza?, ¿debido a qué?, ¿pues no debería ser al contrario?...de nuevo, paradojas de la vida…



Es ahí cuando aquella llaga que cicatrizó, se volvió a abrir, y cuando eso pasa, ya se sabe, que se infecta, y poco a poco se va engangrenando si no se cura con la medicina adecuada (qué términos tan feos, pero tan expresivos, aunque le encantarían…).



Y los caminos se separan, más y más, y la hierba crece más y mejor.



Y la amistad se queda en cuarentena, al menos para mí. Ahora no hay refrán que me identifique, ni los que van sobre amistad, ni los de desengaño, ni los de desengaño por amistad, …y el señor Google no es capaz de mostrarme ni una sola frase…que me haga sentirme identificada con todo lo que estoy sintiendo ahora…cuando la amistad se acaba.



"...Ni estuviste ni estarás, cuando nací ni cuando muera..."


"Dicen que a través de las palabras el dolor se hace más tangible. Que podemos mirarlo como a una criatura oscura, tanto más ajena a nosotros, cuando más cerca la sentimos"

3 comentarios:

raindrop dijo...

Poco a poco, la vida te va mostrando por quiénes merece la pena seguir luchando y a quiénes hay que ir dejando de lado.
Hay personas que creemos que son amigos, pero solo están de paso. Y un día se descubre esa realidad.

besos

Camino del sur dijo...

Xiqueta un gusto volver a leerte, es dificil el tema de la amistad sobre todo al entrar en años, creo q los verdaderos amigos los incondicionales son poquìsimos, el resto es una amistad que sino se cultiva desaparece, pepro lamentablemente en que no desaparezca siempre hay uno que da màs.

Buena entrada como dijiste en el comentario que me dejaste cumple, y èste regreso sea definitivo

Abrazos

Pilar

Xiketä dijo...

Siento no poder esplayarme pero me he roto el dedo indice y no puedo escribir con nada de soltura...
Solo agradeceros las palabras, encantada de verte por aque Camino del Sur!! no sabes la alegria que me has dado!!
También deciros que me encanta poder compartir vuestra experiencia y sabiduria en cuanto a problemas como estos...
Hablamos ;)
Bss a los dos!!