jueves, 13 de noviembre de 2008

HISTORIAS....

Foto sacada de: martinguion.blogspot.com

Suena el inconfundible canto de Caco, el mejor gallo de mi corral. Abro levemente los ojos y me reconforto brevemente entre mis mantas de lana, que conozco desde hace tantos años, justo desde aquella época de crisis que se llevó todo lo que entonces creíamos indispensable...que ilusos...


Mientras me abrigo por unos segundos más, metida dentro de mi cama con colchón de lana, ya un poco chafado (tendremos que avisar al colchonero para que lo ahueque un poco), miro aquel aparato que me recuerda a esos tiempos donde me servía de despertador...jajaja, servía para eso y para más cosas, claro, en aquellos tiempos ya se sabe que los móviles eran motivo de adicción para las nuevas generaciones.


Un reconfortante desperezo me hace estirar los huesos, y de paso, despejar la mente un poco. Me levanto y voy al hueco de la pared, miro a ver si hay algo sólido, y cojo un trozo de pan de ayer. La hoguera está apagada, intento reavivarla con unos troncos y ramucha fina, y acerco el pedazo de pan para que esté crujiente.


En el establo, por llamarlo de alguna forma, está mi Lola. "Buenos días, cariño. A ver si tienes un poquito de leche para mi...". Cada vez que pienso lo que estimo a ese animal, las veces que me ha saciado el hambre, y lo mucho que me costó poder adquirirlo...


Me preparo mi vasito de leche caliente y me como el trozo de pan tostado con unas gotitas de ese aceite con sabor maravilloso, que cada temporada sacamos de los pocos olivos que han sobrevivido en estos últimos años (con sequía incluida). Me sienta de lujo el desayuno.


Salgo de casa abrigada con aquel pantalón afelpado lleno de agujeros y desgastado a más no poder, pero tan caliente para estas fechas. Debajo llevo unos leotardos que mi madre tenía guardados en un cajón, como olvidados por el tiempo, y a los que recurrí el día que vi que no tenía qué ponerme para este trabajo, para este tipo de vida. Arriba me pongo varias mangas, jerseis y suéters del año....ufff, qué tiempos aquellos. Y me abrigo la chaqueta más calentita que consiguió resistir el paso del tiempo.


Todavía no ha amanecido del todo, el monte está blanquecino, con la natural escarcha de noviembre antes del alba. Mi perro sale a mi busca, viene corriendo exhalando vaho por la boca, y me tira al suelo. Ya sé de dónde viene, mi marido está al fondo, donde tenemos los olivos, preparándolo todo para un intenso día en el que nos ganaremos si podemos, el aceite para una buena temporadita más.


El día transcurre bien. Comemos unos huevos hervidos con el agua de manantial que tenemos a unos dos kilómetros de casa, y un poco de carne que quedó del día de mercado. Este año la cosecha es buena, con un poco de suerte, podremos vender algo de aceite en los mercados...


Cada día me acuerdo de mi casa en la ciudad. Me levantaba cada día durmiendo en un colchón de látex, cubierta por un edredón nórdico de plumas. Desayunaba bollería industrial y leche de brick con algo de cacao o café (uhmmm, el café...). Intentaba no comer demasiado para no engordar, porque en aquella sociedad la figura era importantísima. Pero podía permitirme almorzar...y merendar...dulce, salado, en la cafetería nueva, o en el horno que quisiera, los mejores dulces y los más completos bocadillos, con tu coca-cola, o tu cerveza, y un café o carajillo...y el cigarrito de después.


Comíamos lo que queríamos, nuestras despensas y frigoríficos rebosaban, y no nos dolía tirar a la basura lo que caducaba de un día, o lo que a simple vista "tenía mala pinta". Cada día veíamos en las noticias desagradables imágenes de gente sin recursos....pero qué más daba! a nosotros jamás nos iba a pasar...


Trabajábamos como negros, con explotación psicológica, para poder permitirnos los más caprichosos lujos. Viajábamos en coche, con gasolina!!. Despilfarrábamos en gastos tontos hacia esas máquinas.


Vivíamos bajo una enfermedad que llamaban estrés, cuya mejor medida de cura era ir de compras!!


Teníamos televisores extrafinos y equipos electrónicos de todo tipo.


Llenábamos los armarios de ropa que tirábamos a Cáritas medio nueva cada temporada.


Etc, etc, etc, etc, etc, etc...


Y ahora...míranos!! Mira a tu alrededor, mira lo mucho que aprecias y te sientes afortunada de tener esas tierras, esos animales, esa casa, esa leche, ese pan, esa manta, ese colchón....


Y es imposible no hacerse una pregunta:


¿Cómo hemos llegado hasta aquí de nuevo?

19 comentarios:

mia dijo...

Es tremendo constatar

tanto desgaste,agotamiento

indiferencias,maldad...

Tengo el día triste

mi querida amiga!

Miremos lo bueno

a por venir,♥♥♥besos♥♥♥

Xiketä dijo...

Mia, lo bueno es lo que tenemos, sea lo que sea, pero hay que aprender a apreciar, a valorar, tenemos que pulir nuestra evolución para evitar el tener que apreciar lo que tenemos solo cuando lo perdemos.
Este texto es mera imaginación, para NADA, catastrofista, sino como medida de reflexión...que buena falta nos hace.
Espero que tu dia mejore.
Muchos besos

Aniña dijo...

por avariciosos?
xD

genial post
muak

Yun Yin! dijo...

es uno de los mejores post q te he leido..un abrazo.

ybris dijo...

La vida, toda -se suele decir- siempre se repite.
La nuestra, por eso, avanza de modo circular.
Me complace comprobar que para muchos ese giro es helicoidal como el de un tornillo.
O sea, seguimos avanzando.
Y qué bonito resulta entonces recordar.

Muy bonito.

Besos.

Nerea dijo...

Pero tia!!! eso es un desayuno. Cuando has empezado lo del pan en la hoguera y la leche de tu vaca ¡dios pero que manera de empezar el día!. Hay que reconocer que yo soy demasiado "de ciudad" pero cambiaría todos mis desayunos por los tuyos... Y el aceite es vuestro??? que gozada... Un día me planto allí a desayunar contigo ¿eh? :-D Yo he decidido que el estrés no me volverá a pillar, voy a disfrutar del tiempo libre, de mi chico, de mis amigos, de mi familia, de mi casa, de vosotros y voy a trabajar para vivir no al revés (que es lo que últimamente hacía...).

Por cierto no me había dado cuenta que habías actualizado y me he perdido varios post, me pongo al día ya.

Yuria dijo...

Esto es defender la vida sana. Qué envidia sana siento al oir el canto del gallo, imaginar el colchón de lana y beber leche de la vaca recién ordeñada.
Dices "Explotación psicológica" y estress, en otro tipo de vida. Es verdad.
Nada como lo bueno del campo, aunque darse una vuelta por la ciudad también va bien.

Un besazo.

amigoplantas dijo...

Pues verás Bea, nosotros desayunamos casi siempre sentados en el salón, mano a mano, con unos trocitos de pan hecho en casa, a veces solo, a veces de chocolate (dentro), a veces de nueces, remojadito con unas gotas de aceite; ahora tenemos hasta que se nos acabe uno excelente que me regaló por puro compañerismo un compa del trabajo. Él es de Cuenca, y el aceite virgen extra sin trampas (que como ya sabes hay muchas en ese terreno), y yo a pesar de ser Ingeniero Agrónomo y tal y cual, no sabía que en Cuenca hubiera un aceite así.

Luego mi chica (mi mujer) me acompaña al trabajo dándonos un paseo de una hora, charra que te charrarás; y por la tarde me viene a buscar y nos subimos andando a casa, más o menos otra horita y media

Ya ves que llevamos elementos de una vida "slow" que se dice en moderno

Nuestra perrita ya está muy pero que muy mayor, así que como mucho levanta a duras penas la cabeza cuando nos ve y menea un poco el rabo

Avellaneda dijo...

Pues la verdad que leí el relato ayer y se me ha quedado prendido como el olor a la leña de la chimenea, me ha gustado tanto que he tenido unos segundos de caer en la tentación de que me gustara vivir así... pero... soy más urbanita

La esencia del relato, el saber que se puede vivir mejor sin tantas "necesidades creadas", la paz, la tranquilidad... lo has reflejado muy bien. Enhorabuena

Un abrazo

José Ignacio dijo...

Es hermoso levantarse y aun semidormido contemplar el amanecer, el cielo, los azules, grises o rojos.
Un desayuno, la misma ropa de ayer, agua fresca en el rostro.
Muy atrás, casi olvidado el estres y el consumo innecesario.
Despertar a un día cansado y pleno.
Vivir junto a los amores que te hacen disfrutar las horas.
Es una gran suerte poder recuperarlo
Bsos

SOLOYO dijo...

He tenido la sensación de estar en el pasado recordando el futuro...;)
Está precioso escrito y descrito.
Besos

Siberia dijo...

Qué preciosa esta entrada. Sabes, cuando era pequeña y me iba al campo con mis abuelos, era todo muy parecido a lo que relatas. El tazón de leche de la cabra, los almuerzos que preparaba mi abuela.. Y mis primas y yo, jugando y siendo felices a pesar de no haber ni neveras, ni luz eléctrica. Sólo la paz del campo.

Un beso

raindrop dijo...

Cada día ponemos un granito de arena para volver a esa "edad de piedra", porque nuestro progreso no está siendo sostenible.
Hay tantas cosas buenas que se han dejado de hacer... Pero ¿cómo recuperarlas si no es por causas de fuerza mayor?

besos

EL INSTIGADOR dijo...

Te ha quedado un post precioso. Evocador, nostágico y genialmente escrito.

Enhorabuena, guapa.

Besos

Manuel de Santiago dijo...

He llegado a tu Blog, dejo un coemntario de feliciyación y de
ánimo.
Un saludo.

Xiketä dijo...

Ante todo perdon por no haberos podido respoder antes, pero he tenido algun que otro problemilla con los virus que poblaban mi ordenador..jeje. Pero 100 Euritos tienen la culpa de que haya vuelto del coma...Besitosss

Aniña, avariciosos y muchas otras cosas más...defectos que los de arriba nos potencian para poder manipularnos.
Besos

Yun Yin, te agradezco esas palabras, porque no estaba del todo segura cuando lo publiqué.
Besos

Ybris, nadie nos ha dicho que la evolución sea sencilla...es por eso por lo que a veces para aprender es necesario dar un pequeño pasito hacia atrás, pero teniendo la lección sabida.
Besos

Nerea, ya me gustaría a mi estar en el futuro que imagino y poder dar gracias por todas esas cosas que en la historia relato...ese pan, esa leche...ese saber apreciar las cosas...
Besos y me alegro que hayas tomado la decisión de vivir la vida más intensamente.

Yuria, las ciudades son entretenidas, como ver un canal en la tele en el que se trabaja para mantener nuestra atención. En el medio rural se es un poco más libre...Si tuviésemos la capacidad de poder mezclarlo todo en una coctelera=evolución sostenible...ayy, qué bonito es soñar!
Besos

Amigoplantas, me parece genial que tu estilo de vida sea tan sano...vives en una ciudad? o en un pueblo? De todas formas creo que eres afortunado en ese sentido, la verdad.
Besos

Avellaneda, gracias por tus palabras. Me siento halagada de a una poetisa como lo eres tú, haber sabido transmitir sensaciones...
Ser urbanita no es negativo, ni creo que vivir en el campo sea ni mejor ni peor. Pero la naturaleza viva mejor tenerla de cara, porque es el recurso que sabemos que tenemos en caso de...
Besos

Jose Ignacio, me ha encantado la síntesis que has hecho tan perfecta de lo que quería expresar.
Te agradezco estas palabras.
Besos

Soloyo, esta expresión que sepas que me ha hecho pensar dos o tres veces!!!jajajaj.
Me alegra mucho que te haya gustado, guapa.
Besitos

Siberia, tú sabes lo que se van a perder las generaciones venideras? sabes lo bien que lo pasaba de pequeña con mis amigas explorando las montañas, inventando fantasmas detrás de las oliveras...?
Siempre doy gracias a la vida por haberme ofrecido la oportunidad desde pequeña de valorar esas pequeñas cosas.
Besos

Raindrop, las causas de fuerza mayor dan miedo...causan pavor popular! a tod@s, pero ahí es donde podríamos demostrarnos a nosotros mismos lo pequeños e insignificantes que en realidad somos...y la arrogancia con que estamos tratando a la vida.
Besos

Instigador, ufff, qué dices! viniendo de ti...pues no sé que decir, jejeje. Que gracias.
Besos

Manuel de Santiago, bienvenido y esta es tu casa...para cuando quieras.
Gracias. Besos.

Ego dijo...

Me acaba de apetecer un vaso de colacao calentito.

Me voy a tirar al monte / reza pa que no me pierda...

Estrella Altair dijo...

Pues Xike, yo creo que la evolución es inevitable... y esa evolución pasa por volver a la naturaleza otra vez, con esa leche, ese pan y ese colchón y combinarlo, combinar lo que de bueno da la ciudad y lo que de bueno nos da el nucleo rural, yo lo hago y mi vida es mucho mas rica, no podría como muchos de mis amigos, optar entre un medio u otro, los necesito a los dos, bueno a los tres, incluyo campo, playa y ciudad, me gustan los tres y no quiero renunciar a ninguno.

Un beso

amigoplantas dijo...

Pue svivo en una ciudad y grandota, la vida con matices suaves también es posible en ellas, y a eso precisamente me refería