jueves, 26 de junio de 2008

CUÁNTO CUENTO, ES LA VIDA...



Los cuentos que nos contaban de pequeños, no hacen más que simbolizar la vida misma, mediante metáforas que sólo cuando eres adulto, sabes descifrar.


Hoy, voy a recordar el cuento de "Los tres cerditos".



En el corazón del bosque vivían tres cerditos que eran hermanos.


El lobo siempre andaba persiguiéndoles para comérselos.


Para escapar del lobo, los cerditos decidieron hacerse una casa.


El pequeño la hizo de paja, para acabar antes y poder irse a jugar.


El mediano construyó una casita de madera. Al ver que su hermano pequeño había terminado ya, se dio prisa para irse a jugar con él.


El mayor trabajaba en su casa de ladrillo. - Ya veréis lo que hace el lobo con vuestras casas- riñó a sus hermanos mientras éstos se lo pasaban en grande.


El lobo salió detrás del cerdito pequeño y él corrió hasta su casita de paja, pero el lobo sopló y sopló y la casita de paja derrumbó.


El lobo persiguió también al cerdito por el bosque, que corrió a refugiarse en casa de su hermano mediano. Pero el lobo sopló y sopló y la casita de madera derribó. Los dos cerditos salieron pitando de allí.


Casi sin aliento, con el lobo pegado a sus talones, llegaron a la casa del hermano mayor.


Los tres se metieron dentro y cerraron bien todas las puertas y ventanas. El lobo se puso a dar vueltas a la casa, buscando algún sitio por el que entrar. Con una escalera larguísima trepó hasta el tejado, para colarse por la chimenea. Pero el cerdito mayor puso al fuego una olla con agua. El lobo comilón descendió por el interior de la chimenea, pero cayó sobre el agua hirviendo y se escaldó.


Escapó de allí dando unos terribles aullidos que se oyeron en todo el bosque. Se cuenta que nunca jamás quiso comer cerdito.


FIN



Yo me construí una casa convencida de que era la mejor, mas luego me dí cuenta que no era lo suficientemente resistente, pues el lobo del bosque de un soplido me la destruyó, ahora me he construido una de madera, pero resistente como las de ladrillo, más que nada de madera porque son más acogedoras.


El lobo va a tener que soplar mucho para derribarla, aunque no todo está seguro, a lo mejor, al final me toca hacerla de ladrillo y cemento, para que nadie la traspase, pero miedo me da endurecer tanto mis paredes que se endurezcan otros aspectos de mi vida...de momento, intentaremos aguantar con la de madera...

17 comentarios:

Gema L. dijo...

¡Cuánta verdad tienen los cuentos!Los cuentos, de hecho, son los q nos forman la moral que tendremos de mayores. Aunque a veces cometamos los mismos errores que salen en ellos...
Yo me construi una casa de jabon, una burbuja, mi propio mundo, ahora intento salir de ella e ir cementadon mi casa de ladrillo.
Un besito

raindrop dijo...

La combinación agresión-defensa siempre supone una escalada de recursos que llevan a extremos insospechados (fíjate en el mundo natural: garras, corazas, venenos...)
Es difícil saber dónde se puede parar uno... (imagina que el lobo llega con armamento capaz de destruir la casa de hormigón... vamos, un asquito)

besos

Xiketä dijo...

Gema, las burbujas no están mal en alguna época de tu vida, pero no se puede aguantar en ellas siempre...fíjate que rápido explotan...
Lo mejor (y más peligroso), es vivir a ras de suelo, es aquí donde encuentras los más asquerosos compañeros pero también los más maravillosos, es aquí donde encuentras el odio y la avaricia...pero también la amistad y el amor...
Vale la pena!!!!
Besos


Raindrop, el lobo, sofisticado del siglo XXI, es capaz de todo al parecer...sino confía en alguno y te sorprenderá, por desgracia.
Respecto al lobo, se me ocurren varios cuentos: el del lobo con piel de cordero (que les enseñaba la pata a los corderitos), o el de caperucita roja y su lobo-abuela...la cuestión es que siempre hay lobos, con cualquier disfraz, intentando acecharnos.
Respecto a lo que comentas de la Naturaleza, los métodos que han desarrollado algunas especies para defenderse de sus depredadores, ahí, la Naturaleza nos ha dejado de lado...dime, qué defensa sino nosotros mismos tenemos???? qué lástima!
Besos y gracias por estar siempre ahí!!

Ego dijo...

El cuento de los tres cerditos está inspirado en mis tres jefes. Cada uno tiene su despacho, fabricado de diferente materia prima. Pero los tres coinciden en una cosa: en su esencia, son porcinos.
Un (b)eso!

raindrop dijo...

¿Nuestro sistema de defensa?:
¡¡la inteligencia, el ingenio, la creatividad...!!
(lástima que también se haya malversado en picaresca, perfidia y otros vicios... hasta convertirse en arma arrojadiza)

besos, xiketä

ybris dijo...

Yo a mis hijos les contaba el cuento de los tres lobitos y el cerdo feroz.
Al principio decían: "¡Noooo! ¡Así no es!"
Pero luego no querían que se lo contara de otra manera.
Porque el cerdo no soplaba sino que embestía y derribaba hasta la de ladrillo del lobito sabio.
A además no se los comía sino que sólo quería jugar con ellos.
A a ellos no les importaba el olor del cerdo.

Besos.

Siberia dijo...

En los cuentos siempre son malos, malísimos de la muerte los lobos. Quieren comer cerdos, caperucitas. Menos mal que siempre hay o cerditos listos o leñadores sádicos que acaban con el lobo malo.

Yo también quiero una casita de ladrillo y un leñador que me proteja.

Besos

Xiketä dijo...

Ego, jajajaja, eres muy buena!!! tus tres jefes...jajaja, porcinos los tres.
Joer, con un jefe algun@s ya tenemos bastante, pero es que tener tres!!!! no me extraña que estés hartita.
Besos

Raindrop, uhmm...no es por ser negativa, pero me parece que nuestros sistemas de defensa están algo decadentes...es una lástima, pero hay que hacer verdaderos esfuerzos para luchar contra nuestros iguales.
Besos

Buena moraleja la de tu versión del cuento, Ybris...deberíamos ser todos fuertes, más fuertes, y poder derribar los muros para poder vivir felices y hacer felices a los que no lo son tanto, en vez de todo lo contrario, que es lo que sucede.
Besos

Siberia, yo tambien quierooooo!!!!jejeje...
Aunque pensandolo bien, no está tampoco nada mal ir descubriendo nuestros propios recursos con el tiempo y las experiencias, por muy dolorosas y repelentes que sean algunas.
Besos

SOLOYO dijo...

Qué bonito sentido le has encontrado!
Yo me quedaba en la primera lectura de que en esta vida el trabajo duro se recompensa pero esta de las autobarreras está muy pero que muy bien...

Tormenta. dijo...

Niña que razón tienes, si ya lo hacian bien, sinos contaban esos cuentos por algo sería! estuve un rato por aquí y lo he pasado genial.
Besos!.

Compartimos? dijo...

Hay cuentos y existen fabulas.
La diferencia es que en los segundos se pretende llegar a una moraleja.
Existe un dificil equilibrio entre la futilidad y la seguridad.
Yo tiendo a no ser dogmático y estoy siempre en busqueda de visiones diferentes que en algunas ocasiones matizan conceptos personales.
Esta posición genera una inseguridad voluntaria y corro el peligro que como a dos de los cerditos me desmonten el chiringuito.
Pero es un riesgo que asumo para no perder la fe en la humanidad.
UN saludo.

Caminodelsur dijo...

Genial lo de tu cuento y al darle dobles o triples lectura, se me ocurre que también existen quienes cambian de equipo y se van con el lobo.

Al igual que tú la he re construido de madera.

¡Buena entrada!


besoss

Adriana Lara dijo...

en mi texto Sapos y Culebras reflexiono acerca de algo muy parecido. Y hace poco, en www.murmullosdescuidados.blogspot.com leí algo relativo al de la Bella y la Bestia, pasate.
Beso.
Adri.

Yuria dijo...

Bueno, bueno. ¿Y si construyes la casa en otra zona? Quizás cuanto más te encierres, peor, quizás no estás en el lugar adecuado.

Besos.

Instigador dijo...

Yo no se lo resistente que es mi casa pero le he quitado casi todos los adornos para perder poco si se quema o de derrumba. De momento aguanta bien.

Besos

Xiketä dijo...

Queridos amigos, disculpadme por mis pocas visitas a vuestros blogs e incluso al mio, pero estoy en una época bastante liada...espero poder restablecerme pronto y ponerme al dia, aunque intentaré pasarme poco a poco.
Muchos besos a tod@s


Gracias Soloyo, ya te empezaba a hechar de menos por aquí...
Muchos besitos!

Tormenta, bienvenida y me alegra que te haya entretenido mi humilde blog. Nos vemos!
Besos

Compartimos...pues mientras vayas bien, y no sufras, adelante con tu forma de ver la vida!!!
Es bueno no perder nunca la esperanza, aunque a veces se tengan motivos.
Besos

Los que se cambian de bando (chaqueteros) son muy cobardes, Bichito, y es una lástima.
Ojalá nuestras casas duren siempre.
Besos y gracias.

Adriana, bienvenida a mi blog, ahora voy liada, pero en cuento pueda me paso a ver todo lo que me indicas.
Gracias y besos.

Yuria, no suelo abandonar tan rápido mis sueños, y más, cuando me han costado tanto de alcanzar...el lugar adecuado nunca se sabe dónde lo tenemos...hay que luchar, y no por encontrarme más barreras voy a dejar de hacerlo.
Besos

Instigador, adornos los justos, pero contenido bastante, siempre hay que esperar lo peor, pero tambien luchar por lo mejor.
Besos

Avellaneda dijo...

Ays las corazas, las casas en las que nos protegemos o nos escondemos... En mi opinión, deben ser seguras, firmes, decididas pero a la vez cálidas, confiables, serenas. No sé, endurecer las medidas de seguridad no es la idea creo yo, sino sentirse bien dentro de tu propio hogar. ¿Que viene el lobo y te la derriba? pues a construir otra a aguantar un poco la estructura pero ¿y si viene ese gran amigo a visitarte y tanta seguridad y fortaleza le hace huir? Quizá piense que ahí vive un lobo feroz (o un cerdito soplador :-p) y que no merezca la pena pasar a saludarle

Es un riesgo que hay que correr.
Por cierto, tengo a medias un poema con la imagen del lobo soplador, no con el mismo sentido que tu le das en tu fábula pero me ha hecho gracia esa conexión

Un beso y espero que te desesterses pronto :o)