sábado, 12 de abril de 2008

Miedo...es lo que me han hecho sentir

El hombre iba vestido con pantalón vaquero desgastado, y camiseta de algodón, el corte de pelo era moderno y juvenil, iba limpio y no tenía para nada mala pinta...
-Hola, buenas!
-Hola...-me responde con acento rumano-, yo es que...vengo de la tienda 360 de Rubielos de Mora...buscaba unos pantalones vaqueros que pone detrás Tres Sesenta bordado, y como allí están agotados, me han mandado aquí...
-Bueno, a ver-le digo yo con alguna que otra sospecha- la tienda que hay en Mora no es la misma que ésta, y yo no he tenido pantalones de esos que me dices.
-Y que ponga Other?
-Perdona, pero Other es otra tienda que hay más arriba, no tiene nada que ver con ésta...
-Ya, ya...ya he estado y tampoco les quedan.
En el transcurso de esta conversación, otro hombre llama a la puerta y le abro, al saludarle distingo en él de nuevo ese acento de los países del este. El segundo individuo ni me pregunta, simplemente entra y comienza a pasear deambulante por la tienda. No le quito ojo, empiezo ya a sospechar firmemente...no me gusta nada la situación...

Son casi las doce de la mañana, hoy, dia 12 de abril del 2008, la mañana ha estado tranquila hasta que el primer individuo ha llamado a la puerta...

El individuo con el que estoy manteniendo conversación empieza a hacer preguntas a las que respondo sin que él haga caso, tan solo me pregunta sin cesar, una cosa y luego otra, parece que me quiere marear un poco...

-Entonces no tienes vaqueros?
-Si, si que tengo, lo tienes todo colgado en ese perchero.

El individuo ni se acerca al perchero donde estan los vaqueros y de nuevo pregunta:

-Y camisetas de verano tienes?
-Si, lo tienes todo colgado ahí en el perchero de al lado.

Mientras tanto, el segundo individuo está mirando la ropa de los percheros, pero me doy cuenta que está comprobando si las prendas lleva alarma....la situación se está poniendo algo tensa y empiezo a sentirme nerviosa.

El primer individuo no deja de acosarme con preguntas:
-La tienda de Mora tiene la marca O'Neil, tú también?
-Ésto de aquí es de hombre?
.......

Yo ya dejo de hacerle caso cuando veo a otro individuo acercarse a la puerta...llama y le hago con la mano un gesto de espera...me pone mala cara...A éste ya lo conozco, es rumano también, en Navidad intentó (junto a otros 4 rumanos) hacerme el timo de las cajas envueltas de papel albal para llevarse la ropa sin que piten las alarmas...suerte que me lo imaginé y creo que no les salió bien...creo.

Cuando veo a éste en la puerta, no sé a quién llamar, al final llamo a mi vecina, la de la tienda de flores de al lado, es la que más rápidamente puede venir, por lo menos así ya no estaré sola...

El tipo de la puerta no deja de llamar, yo le hago una y otra vez el gesto de espera, mientras tanto, tengo a los otros dos dentro de la tienda, uno preguntando tonterías a las que ya ni respondo, y el otro dando vueltas sin ton ni son por la tienda.

Cada vez estoy más nerviosa.

Llamo por teléfono a mi vecina, le digo que venga por favor, me dice que en seguida...

El primer individuo decide salir y aprovecha para abrirle la puerta a su compañero, el de fuera, creo que se ha dado cuenta de que estoy sospechando gravemente...

Cuando entra el tercero, el primero se va, y el segundo se queda, gracias que mi vecina viene justo detrás del que acaba de entrar...le hago una mirada y ella en seguida entiende la situación, le digo:
-Mayte, estoy acojonada.
-Vale, Bea, tranquila.

El tercer individuo (bastante borracho, por cierto), quiere que le saque un par de zapatos del almacén, yo le digo que no tengo, me empieza a incordiar insistiendo, yo le digo queno, que no tengo que lo siento pero que no (ya en un tono de resistencia para que se vaya).

Yo me pongo cerca de Mayte y rodeando el mostrador, en vistas de que parece ser que les ha salido mal la jugada, el segundo individuo (el pululador) se va, yo lo vigilo para ver si salta la alarma, pero parece ser que no...

El tercero se resiste a salir, pero poco a poco, sutilmente, lo acompaño hacia la puerta, que ya había dejado abierta cuando se fue el primero, y consigo sacarlo fuera.

Tras él cierro la puerta.

Las manos me tiemblan, el corazón me va a mil por hora, las palabras casi no me salen, tengo el paladar seco...

Dándole las mil gracias a mi vecina Mayte por su compañía y por haber venido rápidamente a mi ayuda...y todavía no sé si he reaccionado a lo que me ha ocurrido.

Nunca he sido racista, lo siento, pero cada vez más me planteo este sentimiento hacia las personas de allí, cuatro veces van ya que me he encontrado en situaciones como ésta desde hace no llega a un año que tengo abierta la tienda. La primera fue en Navidad: 5 rumanos (4 chicos y 1 chica). La segunda hace unos 2 meses: 3 rumanos(2 chicos y 1 chica). La tercera hace 1 mes: 2 rumanos (2 chicos, a los que pillé en el ajo abriéndome un cajón del mostrador). Y la cuarta hoy: 3 rumanos (3 chicos).

De todos los rumanos que han pisado mi negocio (y han sido unos cuantos) sólo uno es digno de mi confianza porque es un chaval muy educado, trabajador y sociable, el resto....unos sinvergüenzas, unos ladrones...

Por mi, podrían irse todos a robar a su pais...ésto es lo malo de la inmigración descontrolada, sobre todo a gente que proviene de paises mafiosos y acostumbrados a la delincuencia, que no miran pelo...es la oscura cara de la inmigración...oscura y repulsiva...

Y la consecuencia es que nos estamos convirtiendo en gente más intolerante.

Encima de mi viven unas familias de Sudamérica y son gente genial, no veo a gente de otro país, veo a personas en ellos, lo mismo me ocurre con los moros (aunque tengan su cultura y su creencia), lo mismo te digo de los chinos, de cualquiera!!! Pero los rumanos no....los rumanos son de mala calaña, en un 90%...me quema, me quema....

13 comentarios:

El Instigador dijo...

El primero, que ilu. Pues si, xiketä, por muy tolerante que se sea, no se puede ocultar la triste realidad. Hay un montón de rumanos ladrones y gente de mal vivir. Los honestos (que los hay a montones) se justifican para que la gente no les confunda con sus compatriotas cabrones. Uno al que encargué la pintura de mi casa me dijo que era rumano pero iba a la iglesia, como queriendo decir que era buen tipo. La cuestion de fondo es la inmigración incontrolada, el pase a la europa rica sin control de permisos de trabajo. Mientras esto siga siendo un coladero, llegarán todos los malechores que les plazca. Y no sólo rumanos. Mira las estadísticas de muertes por malos tratos y verás que en un porcentaje muy grande son población extranjera.

Si no se te ha pasado el susto, tómate un guisquito, o dos, y a dormir como una reina.

Besos

ybris dijo...

Tu experiencia es indiscutible pero está claro que es parcial. La inmigración siempre resulta incontrolable mientras los motivos de emigrar de un país sean los de poder subsistir. Pasa especialmente con los rumanos gitanos. Ningún control los podrá detener porque, lo mismo que los que viajan en cayucos, se juegan el todo por el todo con tal de sobrevivir. La solución de fondo está más en sus países, donde ni siquiera pueden robar porque hasta el robo está controlado por mafias. Suelen ser esas mafias encorbatadas las que crean deudas a los emigrantes a los que apañan papeles a cambio de un pago al que sólo pueden hacer frente robando, con tráfico de drogas o prostituyéndose.
Sé de lo que hablo porque trabajo en un colegio donde apenas un diez por cierto son españoles (y aún éstos bastante marginados). He visto venir tiritando a niños rumanos de tres años a su clase en pleno invierno y ha sido inútil el conseguirles ropa adecuada porque al día siguiente van sin ella ("mami me la quita -dicen") y los ves rebuscando en los contenedores para sacar restos de comida de sus bolsas.
Sin llegar a esos extremos podría poner ejemplos de casi todas las nacionalidades o etnias marginadas.
No puedes dejar nada que brille o tenga apariencia de valor al alcance de la mano de muchos sin que desaparezca.
Para mí el mal está en la radical injusticia de la marginación de muchos en provecho de pocos.
En los años sesenta los españoles éramos sospechosos de todos los males en los países más ricos de Europa a los que íbamos. Todo esa suspicacia desapareció cuando España mejoró su situación socioeconómica.
Claro, a nosotros se nos escapan esas soluciones y sólo tratamos de sobrevivir protegiendo la frontera más inmediata de nuestro propio cuerpo o nuestro entorno.
En el mío te aseguro que ahora el mayor problema viene de cinco hermanos argelinos que el comité de escolarización nos ha impuesto después de salir rebotados de otro centro.
El tomar precauciones no es racismo. El denunciar los hechos y sus causas es una obligación de todos.

Besos.

María Manuela dijo...

Vaya... un mal trago sí...

Es una realidad, hay quien sufre las consecuencias de las terribles situaciones a las que estamos llegando. A mi amiga de la tienda de ropa le pasó lo mismo hace unos días con unos gitanos...y opino, ya sabes, que no es cuestión de razas o de etnias, sino de necesidades (aunque ya me dirás dónde está la necesidad en robar ropa de marca, es como robar jamón de pata negra porque pasas hambre). No soy libre de tirar la primera piedra porque yo misma tengo una fijación negativa con cierta nacionalidad y sólo está basada en mi propia experiencia personal, por eso sé que me equivoco y no debería generalizar.

Sólo desearte que no te saqueen más. Suerte.

raindrop dijo...

Lo primero, te envío un abrazo de ánimo y apoyo por el mal momento pasado. Sé que no sirve de mucho, porque la rabia e impotencia que se siente cuando te suceden este tipo de cosas es muy difícil de contrarrestar.
No voy a entrar en el tema en cuestión: me parece de una complejidad tremenda y de difícil solución porque afecta a estructuras socio-económicas a nivel internacional... Quizás debemos asumir que la inseguridad es la otra cara de un mundo globalizado. Y la inseguridad no distingue nacionalidades, razas ni culturas.
Al final, cuando se nombra a un grupo en concreto siempre pienso en una frase: Toda generalización es mala, ¡incluso ésta!

un besazo

Carmen dijo...

Uf, chica ¡qué susto! Es una realidad que muy pronto vamos a vernos como en otros países de Europa, hoy día tachados de actitudes racistas, como Alemania o Francia. Queda muy bonito y muy flowerpower eso de que aquí cabe todo el mundo, pero eso no es cierto, hay que tener los pies en la tierra. Hay gente estupenda, trabajadores que vienen a un mundo mejor buscando su porvenir y el de su familia, pero también hay una entrada descontrolada de mafias y delincuentes. Estoy harta de escuchar a los giliprogres de siempre, decir que si delinquen es en parte por culpa nuestra, se ve que a ellos aún no les ha pasado nada así.
No se trata de españoles o extranjeros. Se trata de buenas y malas personas, vengan de donde vengan.

Ánimo chica y procura protegerte bien para que no te vuelva a pasar.

julio-entuinterior dijo...

Solamente decir que soy más bien del sentir que han expuesto Ybris y Raindrop y que doy muchas veces gracias a la Vida por haber hecho que nazca en un pais y de unos padres determinados y en unas condiciones totalmente distintas a las de toda esta gente.

De todas formas, lo has relatado muy bien; me has mantenido en vilo.
¡Qué a gusto cerrarías la puerta!

Un abrazo

Xiketä dijo...

Gracias a tod@s por vuestros comentarios y mucho más por todas vuestras palabras de apoyo...gracias de verdad!!

Ahora mismo ya se me ha pasado el susto, pero el mismo sábado por la tarde, casi a punto de cerrar, vinieron dos rumanos más, un chico que se esperó fuera y una chica que entró...yo estaba en el almacén y vi como me vigilaba, cuando salí y le pregunté, ella me dijo que estaba mirando y no pasaron ni cinco segundo se largó (sin mirar nada, por cierto)...y yo me pregunto: me están controlando?...da mucho miedo, ya no por la ropa, ni por la tienda, pues para eso pago un seguro, pero si por mi persona.
Yo no soy racista, yo no veo el color o los rasgos en la cara de una persona si me trata bien, pero he de decir que me he criado en un barrio donde los inmigrantes y los gitanos eran mayoría, y nunca he tenido problemas serios con nadie...desde que los rumanos están entrando en este país por medio de mafias para delinquir, lo siento, no generalizo, pero digo y repito que un 90 por ciento de esta gente solo vienen aquí para robar a los pobres...el resto serán buena gente, pero os digo, porque he trabajado con ellos, porque he convivido con ellos, porque incluso he vivido de cerca formar una sociedad con ellos...os aseguro que un pocentaje muy alto, no vienen con buena fe.
Anoche ví una noticia que decía que en Rumania hace falta mano de obra, se están quedando sin gente, y los trabajadores, la gente sana (que admito y sé que los hay, y me dan lástima porque deben estar sufriendo la intolerancia provocada por sus compatriotas), están volviendo allí para poder trabajar, porque aquí la vida es muy cara para ellos...
Pero los ladrones no se irán, no...esos se quedarán aquí, para hacer daño a la gente que , como yo, intentamos ganarnos digamente y CON TRABAJO, el pan que comemos, porque, seamos sinceros y realistas, las cosas aquí en España tampoco van tan bien, y os lo digo yo que estoy viendo la crisis en mi carne.
Besos a todos y espero que esto cambie.
PD: hoy he ido a la policía local para solicitar un poco de protección...que lástima!!

nerea dijo...

Ay mi niña ¿Como estas? jo... no se que decirte, imagino lo mal que lo has pasado y sí, sobre todo por ti, el resto esta asegurado. No quiero entrar tampoco en debate sobre la inmigración pq sí que es cierto que siempre acaban pagando los que no y siempres salen airosos los que si... Pero si quiero mandarte un besazo gordo y una abrazo enorme!!!! Espero que estes más tranquilita.

Ego dijo...

Bucarest ha puesto en marcha (o quiere poner en marcha) una bolsa de trabajo para que los rumanos residentes en España regresen a sus lugares de origen a currar. Si la iniciativa funciona y la solución realmente brota del país de origen, 'chapó'.
Mientras tanto, la Luna brilla, las horas corren y el miedo suena. Nada nuevo bajo el monitor.
Saludos

Avellaneda dijo...

la verdad que ha debido ser una experiencia jodida si... no puedo imaginar el miedo que se pasa en una situación así.
En cuanto si son rumanos o no, el tema es la delincuencia en sí venga de donde venga. Hace ya unos años el miedo se les tenía a los gitanos y, en mi tierra, la desconfianza era de los vascos a los que nos llamaban coreanos o maquetos, las cosas han ido cambiando, la gente ha ido cambiando pero... qué cosas, el miedo sigue estando ahí.

Mucho ánimo guapa

Caminodelsur dijo...

Que espanto , tener que pasar tantas veces por esa experiencia de sentirse asaltado, obvio que genera desconfianza mas si se repite en un grupo de inmigrante. Y la verdad que mala leche existe en todas las razas, lo triste a mi modo de ver es que existe una confusión entre la defensa de los derechos humanos, y la justicia, de eso se amparan muchos y termina siendo la realidad me parece en muchos paises, que los buenos terminan cuidandose tras rejas para evitar los atracos y los malos andan libres por las calles causando espanto.

Mucho ánimo y mis deseos que nunca más te veas afectada

Saludos cariñosos

de ésta bicho sureña

Xiketä dijo...

Gracias de nuevo a todas por vuestro apoyo y comprensión...la verdad es que he recapacitado un poquito y creo que ésto de la delicuencia no tiene nada que ver con razas, sino con los que hacen el bien y los que hacen el mal, por mi lugar de trabajo, o bien por la casualidad, es con una cierta nacionalidad con la que me expreso enfadada...
Aún así, sigo opinando que esta gente, deberían ser repatriados, sería su peor castigo...qué se han creído!!
Besos a todos de nuevo y gracias!!

SOLOYO dijo...

Joé nena! Qué huevos! Es totalmente comprensible tu indignación y tu enfado, esperemos que viendo que no eres tonta se den por vencidos y te dejen en paz.
Mucha suerte!