martes, 15 de enero de 2008

MINI-SOCIEDADES


INTROCUCCIÓN:

"A comienzos de los 90 surge la preocupación por la problemática de
las denominadas «tribus Urbanas». En los 80 ya existían en España
muchos grupos juveniles con gustos musicales similares que se
agrupaban bajo esta denominación. Lo que sí se produce a primeros
de los 90 es la explosión de los «grupos urbanos violentos», haciéndose
notar por sus acciones y ocupando un lugar destacado y equívoco en las noticias de
los medios de comunicación.
El cajón de sastre de la denominación de «tribus urbanas» con la que se señalan desde punkys a bikers, heavys a jóvenes flamencos, mods a satánicos, bakaladeros a góticos, hippies a rastas... –y así hasta más de un centenar de tribus definidas por afinidades musicales, estéticas o de otro tipo–, ha supuesto en la práctica un ocultamiento del verdadero problema que genera alarma ciudadana, que no es otro más que la violencia ejercida por jóvenes en grupo en escenarios y contextos muy diferentes.
Resultado de este error ha sido criminalizar al conjunto de colectivos juveniles a los que–por el hecho de asumir una estética diferente a la «normal»– se les adjudicaron males de los que sólo eran responsables aquellos grupos que realmente los ejecutaban.
Se trata, en el fondo, de «Grupos Urbanos Violentos» más que de «tribus urbanas». Puesto que es el problema de la VIOLENCIA URBANA lo que se oculta bajo ese fenómeno.
Una violencia ejercida por grupos de naturaleza distinta, en los que hay que situar a algunos skins, bakaladeros, matones urbanos, borrokas, en un saco donde se mezclan apariencias, ideologías e interpretaciones.
En definitiva, el objeto de esta reflexión es el fenómeno de la violencia urbana, porque debemos comprometernos social y personalmente en la lucha por la erradicación de un problema que amenaza con extenderse peligrosamente.
Los gamberros de hoy no son sólo inciviles o brutos o mezquinos. Son una auténtica tribu en la urbe que carece de ideales auténticos. Son héroes del asfalto nacidos como plantas en una sociedad propicia, por su clima y gobierno, para que proliferen y se desarrollen. Ellos no van contra-corriente, son mucho más primitivos. No les importa nada: ni la vida ni la muerte, ni la propia ni la ajena.
La sociedad poco les ofrece, es cierto; pero son pocos y cobardes. En masa, destruyen; y, en privado, se asustan de ellos mismos. Son jóvenes sin respuestas, desorientados, temerosos, perdidos, sin identidad y, en consecuencia, peligrosos.
Jóvenes cuya verdadera lucha es contra el espejo. Ese espejo que refleja nuestro rostro y nuestro abismo. La valentía consiste en que se miren los unos a los otros, porque la persona que no se puede mirar a sí misma, es la persona que necesita de un grupo, de una tribu, para ser alguien."

http://www.pnte.cfnavarra.es/valledelebro/Departamentos/filosofia/Documentos/tribus.pdf


9 comentarios:

ybris dijo...

Quizás todos hayamos pasado alguna vez por la necesidad de vernos reflejados y apoyados por un grupo.
Lo que nunca entenderé es por qué ese grupo habría de ser violento.

Besos

Xiketä dijo...

Ahí está el tema, Ybris.
Comparto contigo ese interrogante.
La violencia nunca está justificada.
No entiendo cómo es posible que hoy en dia la carencia de ideales todavía lleve a utilizarla como arma a esos grupos, minoritarios (menos mal).
Besos

raindrop dijo...

El ser humano es gregario, como tantas otras especies, o 'político' en palabra de Aristóteles. Es natural que se formen tribus por afinidades de muchos tipos o por objetivos comunes.
Lo que no es tan "natural" es que personas violentas se camuflen en tribus para desplegar su rabia y su ira (que no llegan a volcar en sí mismos). También hay otros violentos que 'trabajan por libre'.
Sí que es un problema y es difícil de detectar y solucionar... pero creo que el gran reto es dar respuesta a la pregunta: ¿por qué el ser humano es un ser violento sin motivos? (quiero decir, que usa la violencia sin justificación aparente y dentro de unos límites, como lo hacen otros animales: alimentarse, defender su territorio...)

besos

julio-entuinterior dijo...

Pero es que habría que seguir toda la trayectoria que han seguido en su formación, mejor diría, malformación, estos jóvenes. Qué ambientes familiares han vivido; sociales, etc
Porque una vez que esa malformación ha tenido lugar, creo que es muy dificil enmendar la cosa. Había que actuar desde el origen para que no se produjera.
Lo malo de estos grupos es que arrastran en su rechazo, a otros grupos, urbanos también, pero con ideales totalmente distintos

Un abrazo

Xiketä dijo...

Raindrop, creo que el ser humano utiliza la violencia siempre con un porqué...sea o no moralmente bueno, me explico, como bien dice Julio, el humano desde su infancia bebe lo que observa a su alrededor, y no por crecer en ambientes demasiado extremos, sino en familias aparentemente normales con una serie de carencias afectivas que determinan la manera de comportarse en el futuro de los hijos.
A parte, los círculos sociales en los que se cria, donde puede existir maltrato de todo tipo (discriminación, amenazas, complejos...), son también demasiado determinantes.
Para mi, toda esta gente, son gente insegura, con falta de cariño, que se han convertido en monstruos para los demás y en verdugos de si mismos.
Besos

Pues ciertamente tienes toda la razón, Julio, estos personajes deben haber sufrido mucho a lo largo de su aprendizaje básico, se debería haber cortado desde bien pronto.
Pero respecto a lo que comentas de que arrastran al resto de tribus que respetan la vida y tienen sus propios ideales, pienso que en la historia siempre hará falta que existan estas tribus, que son la verdadera revolución de la sociedad. Ellos son los que no se dejan arrastrar por todo aquello que les puede privar de su libertad. Ellos son los que se involucran de verdad!
Besos

Avellaneda dijo...

Bueno! iba a poner un comentario a este y veo que has publicado otro post...
Así que te diré que paso por tu blog que he leído en otras ocasiones sin comentar, que me parece interesante y espero seguir viniendo
Un saludo!

SOLOYO dijo...

Qué cierto! Siempre son los más débiles los que necesitan del apoyo grupal para sentirse fuertes y, no contentos sólo con tener un grupo, necesitan creer que son mejores que los demás, imponerse a los demás, y como no tienen argumentos usan la violencia. Una pena.

julio-entuinterior dijo...

No me refería que arrastren a su comportamiento a ese otro tipo de tribus más sanas, sino que el rechazo que producen lo hacen extensivo a todo que suene a tribu, por falta de un juicio más sereno.

Un abrazo

El Instigador dijo...

Es falta de cariño, educación, desarraigo, falta de referentes.

Cuando un chaval ha mamado la violencia y la incultura, cuando no tiene donde agarrarse, ve en la pandilla el hogar que le falta y se convierte en un gregario servil que obedece lo que dictamina el lider y acata las órdenes sin pestañear, aunque suponga matar a otro. La violencia engendra violencia y la falta de amor, el desprecio por los demás.

Besos, guapa.