viernes, 18 de enero de 2008

MINI-SOCIEDADES (3ª parte)


TRADICIÓN DE DANZA ANCESTRAL

“Una revolución sin música ni baile no vale la pena”, dijo un pionero del Hip-Hop, y así es—¡pregúntenle a los cubanos!. El breakdance (o simplemente break) es el baile por excelencia de la cultura Hip-Hop. Es una danza que incorpora pasos casi sobrehumanos, con movimientos y piruetas que desafían la gravedad, llevando el cuerpo a hacer cosas impensables en el aire y en el piso. Desde los orígenes del hombre, la danza ha jugado siempre un rol central. En comunidades y culturas de todas las razas, el baile es ofrecido a los dioses en agradecimiento o en plegaria, y establece una relación estrecha de los humanos con la naturaleza que los rodea: la tierra, los mares, los bosques. Acompañado del canto, el baile forma parte de un rito sagrado que sirve para descargar las energías negativas y canalizar las positivas. Así, el break es libertad de cuerpo, mente y alma para sus practicantes: los “b-boys”. Este baile surgió junto con la música negra de los años 70 en EEUU: el funk (especialmente James Brown) y, más tarde, el electro-funk. Se comenzaron a inventar pasos nuevos, como la imitación del robot, o el famoso “moonwalk” (caminar hacia atrás) que después popularizó Michael Jackson. Finalmente se llegó al piso, donde la creatividad de los bailarines alcanza su máxima expresión al saltar y girar rápidamente. La competencia es un elemento esencial del break: siguiendo una larga tradición cultural—que se manifiesta también en los bailes yorubas del Caribe y en el capoeira brasileño—los participantes se reúnen en un círculo humano (símbolo de la comunidad o la congregación) y, uno por uno, demuestran sus habilidades, intentando “quemar” al otro con rapidez y estilo. Dentro del Hip-Hop, el break es además una forma de expresar una rebeldía contracultural que resiste ser etiquetada o catalogada—se sale del margen de lo que conocemos por “baile”. Para muchos de sus cultores en Chile, es una forma de descargar sus malas vibras y su rabia, enseñando a nuevas generaciones el poder de la liberación del cuerpo.

NUESTRA ARMA ES LA PALABRA

Una canción de un gran compositor chileno, Osvaldo Torres, recuerda el tiempo en que: La memoria era el libro, y la palabra era un ríoque bajaba del abuelo al padre y del padre al hijo. Esta frase nos habla de la importancia de la comunicación (o sea, la transmisión de conocimientos y sentimientos), dentro de la comunidad y también de una generación a otra. En un pueblo sin escritura, sólo la tradición oral era capaz de mantener viva la cultura y la memoria. Los griots, antiguos poetas-músicos africanos que cumplían esta función educativa en la tribu, contaban una historia en verso, rimando—podía ser una leyenda, un mito, un cuento chistoso, o la historia de una familia. Todos sus poemas tenían una moraleja, una enseñanza, sabiduría. Estos son los orígenes, las raíces profundas del rap. Rap no es una música, sino una forma literaria, mitad poesía, mitad cuento, con su propia rítmica y fonética. Se puede rapear sobre cualquier tipo de música, desde lo más étnico hasta lo más contemporáneo. Además, el rap, al llegar a un país determinado, toma las características musicales, jergas, ritmos y contenidos del lugar, y termina siendo parte de la identidad local, tan natural como el lenguaje universal, las palabras mismas. En este sentido, hay una fuerte conexión entre África y América en cuanto a la importancia cultural de la rima y el canto.El rap además tiene una faceta competitiva y divertida en la cual dos raperos (o MCs) “batallan” al hacer versos improvisados (freestyle), cada uno intentando superar al otro. Es una tradición que encuentra sus raíces en los juegos orales de los esclavos africanos en Norteamérica, que pasaban el tiempo inventando pequeños chistes o rimas (muchas veces para ofender al amo de forma oblicua, ¡ja! ¡humor subversivo!). Hasta la palabra “rap” significa hablar, chacharear, huevear, en el fondo es como “tirar tallas”, divertirse con los dichos, la picardía y la creatividad del lenguaje popular. Esta improvisación rimada tiene parientes muy cercanos en distintos tipos de poesía tradicional latinoamericana, como las coplas de Colombia, las inolvidables competencias de destreza vocal y verbal de los mexicanos Jorge Negrete y Pedro Infante, las bombas puertorriqueñas, o más cercanamente, la paya en Chile. Los payadores practican este mismo arte de improvisar versos en competencias amistosas: describen realidades locales, cuentan historias, incluso denuncian injusticias sociales. Por eso los raperos nos consideramos “payadores de la nueva era”.
¿Cuándo nace el rap? Nadie sabe con seguridad, pero una vez un gran músico, el maestro Quincy Jones, dijo que se acordaba que cuando niño escuchaba jóvenes rapeando en la esquina de su barrio allá por los años 30. El mismo Jones dijo también que la historia de la música afro-americana es como un iceberg de hielos muy profundos (las raíces africanas, espirituales, gospel, blues, jazz, rock, funk), donde el rap es la punta del iceberg. Desde la llegada del rap, no se han creado nuevos tipos de música en esta tradición, sólo ha surgido la fusión de ellas. Y cuando el rap alcanzó finalmente el mercado mundial (después de años de miradas sospechosas), provocó una verdadera explosión cultural, política y social.
Pero hablemos también de lo que dicen las letras de rap hoy. Greg Tate, un poeta, periodista y músico, una vez escribió que el hip-hop es “el inverso del capitalismo, el reverso del colonialismo... Es el mundo que construyó el amo de esclavos, pero transformado por un golpe futurístico negrificado. Mientras el capitalismo nos dice que el valor de una persona está en su cuenta bancaria y la montaña de bienes que acumula, el hip-hop nació para recordarnos que el verdadero barómetro del valor humano es la profundidad y el ancho de su alma. Mientras el colonialismo, en todo el mundo, ha parido un tipo de injusticia tras otro (racismo, clasismo, machismo, etc.), el hip-hop se concibió en los bloques, las poblaciones, y las mediaguas para unir ritmo y mensaje, con el objetivo de unificar a la gente dentro y a través de tribus y fronteras raciales”.
El rap, sin duda, es la cara de la cultura hip-hop, y el rap político es la esencia verdadera de este fenómeno mundial, aunque hoy los grandes sellos transnacionales sólo muestran la cara del rap que ellos quieren mostrar; por ejemplo, el gangsta rap, (rap que habla sólo de pandillas, dinero y sexo). Sin embargo, no podrán tapar nunca el rap mas radical... el rap del ghetto, de la pobla, fresco y bullicioso... ése que contiene amor y rebeldía... ése que hacen los que aún mantienen el contacto con su comunidad (y con la realidad)... Son esos raperos que dicen “Libertad a Mumia” en EEUU y “Juicio a los culpables” en Sudamérica... los que tocan para reunir fondos para escuelas, centros culturales y organizaciones comunitarias... raperos que asumen la responsabilidad de su mensaje: positividad y educación para la comunidad... ése es el verdadero rap, el verdadero hip-hop, el que no se vende, sino que se difunde... En definitiva, sentimos que un verdadero rapero no es el que nace para ser estrella, sino el artista-luchador que nace nuevamente cada día, que nace hoy como un griot del futuro, creando arte capaz de revolucionar su tiempo y energizar a su pueblo, de mantener vivas las tradiciones de resistencia y comunidad, transmitiéndolas a las nuevas generaciones... El rapero de hoy debe tomar su destino en sus propias manos, conservando la memoria, el orgullo, la lucha, la identidad, la cultura, y sobre todo las utopías...

10 comentarios:

julio-entuinterior dijo...

Te querrás creer que con lo mal lector que soy, me lo he leido de arriba abajo :) Y eso que el tono verde de la letra resulta un poco incómodo.
Muy interesante y desde luego su autor se le ve que sabe un huevo del tema.

Un abrazo

ybris dijo...

Se agradece la información.
Algunos andamos un poco despistados-

Besos

Xiketä dijo...

Jajaja...me alegro pues de que hayas podido acabártelo de leer, Julio.
Llevas razón en lo del verde para leer, ciega un poco cuando llevas un rato...lo siento, es un color que no utilizaré más.
Besos

Ybris, gracias a ti por pasarte a leerme. Es lógico que estemos despistados en ciertos temas, pero eso es lo mejor de los blogs, que aprendes muchas cosas nuevas, eh?
Besos

raindrop dijo...

Me llama la atención el espíritu competitivo que hay tanto en los bailes como en el rap, pero no me sorprende.
Y me quedo con el final: espero que de verdad exista el artista que no se compre ni se venda, porque cuando al marginal lo ponen en situación más céntrica llenándole los bolsillos de billetes, suele suceder que toda aquella lucha antisistema se convierte en servicio prosistema. Una penita, vamos.
Viva el arte libre, que sólo sirve al propio arte.

besos

Xiketä dijo...

Estoy contigo, Raindrop, también yo pienso que es muy bonito cuando clandestinamente se defienden unos ideales, pero en cuanto entra en juego el dinero...muchos se pierden de rumbo.
Aunque tambien estoy segura de que algunos de esos artistas no se venden, pero nunca lo sabremos, porque no tienen fama para difundirlo...claro está.
Ahh!!...y viva el arte libre, siii!!!
Besos

mia dijo...

Agradezco que me

documentes con artículos

tan interesantes

era para mi un enigma

este mundillo,que

contigo voy descubriendo!

y viva el arte libre

y viva pues todo

lo que libera opresiones!

besos xiketä

p.d.(ahora escucho rape con otros oídos)

Xiketä dijo...

Me alegro, Mia, de que haya sido capaz de expresaros lo que realmente me importaba...que hay por ahi formas singulares de reivindicarse y a veces nos creamos prejuicios sobre ellas...por falta de información.
Para mi esta tribu es digna de admirar, aunque seguro que hay otras muchas igual o más profundas, pero la base, la esencia es que no hay que discriminar sin conocer.
Besos

Caminodelsur dijo...

Interesantes articulos, búsqueda de identidad en el fondo que en diferentes épocas nos va dejando tendencias que se reflejan en comportamientos y que tienen su expresión en las artes, nos gusten más o menos, prticipemos de ellas directamente o no, es parte de la cultura y de la expresión individual que necesita el ser humano en su desarrollo personal y que por lo mismo es cambiante y rotatorio y obviamente se agrupan quienes encuentran respuestas que satisfacen sus inquietudes del momento.

Gracias por los artículos

Abrazos desde mi sur.

María Manuela dijo...

Despistada estaba yo con este mundillo que escribes y describes tan bien.

En la fiesta de navidad del año pasado no, el anterior, me vi obligada a acompañar a uno de nuestros chicos que es rapero a actuar con él porque se quedaba pillado con la letra. Me puse a mirar en el youtube pa ver como se meneaban y eso...me quedé gratamente sorprendida de las letras, los mensajes...no es que ahora sea una fan de rap y todo lo que trae, pero sí lo respeto y rapeo a todas horas y agusto con el "Rapto" que hasta habla en rap...

Besetes, que nunca he dejado de pasearme por aquí.

Xiketä dijo...

Gracias por tu aportación, Bichito, la verdad es que es totalmente cierto que debemos ver todas estas tendencias como partes de la historia y la evolución social del ser humano.
Besos

Maria Manuela!! qué alegria leerte por aquí!
Jajaja...asi que hasta habla en rap...son geniales.
Desde luego que eres un cajón de sorpresas, pues me gustaría que algún dia me escribieses alguna de esas composiciones vuestras.
Besos guapa